El rostro, peinado y vestimenta corresponden al repertorio decorativo chino tradicional.
La flor de loto es un motivo frecuente en el arte budista y chino, asociado a pureza y belleza.
La talla es relativamente sencilla y simétrica, característica de muchas piezas decorativas de exportación del siglo XX.
La base negra parece añadida posteriormente o formar parte de la presentación comercial.